La Consejería discrimina al alumnado de la enseñanza pública

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imagesEl programa de préstamo de libros de texto sigue generando inquietud y rechazo en los centros educativos asturianos, sobre todo en los de secundaria.

SUATEA se dirigió la semana pasada a la Administración Educativa para preguntar por la situación en la que quedaba el alumnado de los centros privados concertados respecto a los libros de texto para el próximo curso.

La respuesta nos llegó por la prensa: como nos temíamos, para ese alumnado sigue en marcha la normativa anterior que concede personalmente a cada alumno beneficiario de bece los 105 € para que su familia decida a que los destina. Se da el caso de que en algunos de estos centros los libros se compran en el mismo centro.

Sin embargo, en los centros públicos se obliga a los equipos directivos a poner en marcha un programa de préstamo de libros que está generando quejas y que, de llevarse a cabo, va a suponer un aumento de la carga de trabajo en los centros educativos en un momentu como esti de incertidumbre derivado de los cambios normativos y los recortes.

La Consejría de Educación sigue sin contestar a las numerosas preguntas que los equipos directivos les hicieron, lo que supone que cada centru este intentando solucionar los problemas que genera este Programa como puede.

Lo que esta claro es que la Consejería de Educación, con este sistema, genera una discriminación para el alumnado de los centros públicos:

  • El alumnado de la privada concertada recibe 105 euros para gastar en libros, material o otras cosas, mientras que el alumnado de la pública no recibe ninguna cantidad.
  • El alumnado de la pública no tiene becas sino que participa en un programa de préstamo. El alumnado de los centros privados concertads, si tienen quien les preste los libros, puede dedicar los 105 euros a otro material escolar.
  • Si el alumnado de la pública cambia de centro, pierde el derecho a conservar los libros de texto. En la concertada son de su propiedad.

Estas discriminaciones vienen a añadirse a la polémica generada por la actuación de la Consejería de Educación que en vez de organizar los bancos de libros con la participación de la comunidad educativa siguiendo los exitosos modelos de algunos centros públicos y aportando a los centros personal, medios y espacios para hacer tan importante labor, se empeña en imponer una normativa que cada vez genera más malestar entre el profesorado y los equipos directivos.

En lugar de avanzar en la gratuidad de los libros de texto y material escolar, lo que se hace es generar discriminación para el alumnado de la escuela pública. La Consejera en funciones no puede seguir adelante con esta normativa.

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